jueves, 10 de enero de 2008

Sal-i-mata Dia-ba-tes o como la ONU nos da la bienvenida

Queridos, queridas... Finalmente, mañana vuelo a ver si encuentro ese invierno protagonizado por nieves, vientos, lluvias y heladas que el cambio climático poco a poco borra de tierras patrias. Vamos, que voy a ver si sobrevivo al frío polar y a la nieve por la rodilla en Central Park sin esquís.

Puesto que aún es pronto para contaros cosas de Nueva York, os adelanto la forma es la que la ONU da la bienvenida a sus interns/becarios/explotados/becados (ja!)/engañados/afortunados/bla/bla/bla

La primera en ponerse en contacto con la panda anteriormente referida (panda a la que pertenezco de motu y desporpósitos propios) es una tal Stefanie Barbas, cuyo nombre no puede más que encender la llama de la curiosidad mal-sana de saber cuántos pelos, como en la canción tiene su barba...

Una vez superado este duro trago (cuya última prueba está por llegar cuando el próximo lunes la tal Barbas nos dé el paseíllo por las instalaciones y seamos capaces de aguantar la risa y los pensamientos hacia esa tía abuela a la que siempre te resistías a besar porque "jo mamá, es que me pica/me rasca") viene el siguiente paso en esta escalada de la motivación:

Una vez superados los trámites, papeleos, rectificaciones, papeleos, mails compulsivos, más papeleos, y a BarbaRoja, la siguiente liason que se os presenta es SAL I MATA, de apellido DIABATES (sal_diabates de usuario electrónico, para más INRI). ¡Ay! si Matt Groening y Trey Parker y Matt Stone se hicieran eco de esto...Bart nunca más le daría la brasa a Moe para conocer el paradero de Empe Lotas y los Baldwind dejarían de ser el blanco de todas las barrabasadas de South Park. Lástima que los guionistas sigan pancarta en mano....

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